Episode Transcript
[00:00:02] Speaker A: Mi nombre es Alan Di Savia.
Soy médico psiquiatra y psicoterapeuta.
Y estás escuchando Salud Mental.
Vamos a dormir.
Mirá, en los próximos minutos vas a entrar en un sueño profundo.
Uno de ellos que venís necesitando.
Acomódate como te quede mejor.
La cabeza bien apoyada, el cuerpo donde te pida.
Si todavía no cerraste los ojos, cerralos ahora.
Con suavidad, sin apuro.
Solo acá.
Y ahora mi voz te va a acompañar hasta que te duermas.
No antes, no después.
Hasta que te duermas.
Estás en la cama.
Eso ya está.
Está respirando.
Eso también.
Puedes sentir el contacto del cuerpo con la cama.
Podés escuchar mi voz.
Afuera hay ruidos que no importan.
Adentro puede haber pensamientos que todavía giran.
Y eso está bien.
No tenés que apagar nada.
Solo dejar que las cosas sigan su curso.
Los sonidos siguen su curso, los pensamientos siguen el suyo.
Y tu cuerpo, mientras tanto, se va quedando cada vez más tranquilo.
Porque acá no hay nada que cuidar, nada que sostener, nada que vigilar.
Solo respirar.
Solo dejarte llevar.
Solo estar acá.
Y ahora, Antes de ir más adentro, una sola cosa.
Hay una parte tuya que ya sabe despertarte.
Siempre lo hizo.
¿Alguna vez te pasó?
¿Tenés algo importante a la mañana, pones el despertador a una hora y te despertás dos minutos antes de que suene?
Esa parte existe.
Está todo el tiempo adentro tuyo.
Y esta noche le vas a dejar la responsabilidad entera a ella.
Pensá a qué hora querés despertarte mañana.
Decilo internamente la hora.
Listo, ya quedó esa parte tuya la escuchó.
Y te va a despertar justo cuando lo necesites.
Con descanso completo, con la cabeza clara.
Como si hubieras dormido el doble de lo que dormiste.
Ahora que eso ya está resuelto, Podés soltar todo.
No tenés que vigilar el reloj.
No tenés que vigilar la hora.
No tenés que vigilar nada.
Ya está cubierto.
Ahora lleva la atención a la respiración.
Sin cambiarla, Solo notándola.
Nota cómo entra el aire, Cómo sale.
Entra un poco más fresco por la nariz y sale un poco más tibio.
Ahora vas a inhalar contando hasta 4.
Y vas a exhalar contando hasta 6.
No hace falta hacerlo perfecto.
Lo importante es que la exhalación sea un poquito más larga que la inhalación.
Vamos.
Inhalamos.
[00:07:13] Speaker B: Dos, tres, cuatro.
[00:07:17] Speaker A: Y exhalamos.
[00:07:18] Speaker B: Dos, tres, cuatro, cinco, seis.
[00:07:27] Speaker A: Otra vez.
Inhalamos.
[00:07:30] Speaker B: Dos, tres, cuatro.
[00:07:33] Speaker A: Y exhalamos.
[00:07:35] Speaker B: Dos, tres, cuatro, cinco, seis.
[00:07:44] Speaker A: Y una última.
Inhalamos.
[00:07:47] Speaker B: Dos, tres, cuatro.
[00:07:50] Speaker A: Y exhalamos.
[00:07:52] Speaker B: Dos, tres, cuatro, cinco, seis.
[00:08:01] Speaker A: Ahora deja la respiración libre.
Que haga lo que tenga que hacer.
El cuerpo ya sabe respirar solo.
Ahora vas a notar cuatro sonidos.
No hace falta nombrarlos, solo notarlos.
El primero puede ser mi voz.
Un segundo sonido, más lejano.
Ahora. Un tercero que quizás ni había registrado.
Y un cuarto.
El sonido del silencio adentro del cuarto.
Ahora vas a notar cuatro sensaciones del cuerpo.
El contacto de la cabeza con la almohada.
El peso del cuerpo sobre la cama.
La temperatura del aire en la piel de la cara.
Y el lugar exacto donde tus manos descansan.
Ahora vas a notar tres sonidos cualquiera.
Tres sensaciones del cuerpo cualquiera.
Dos sonidos, Dos sensaciones.
Un sonido, Una sensación.
Y después nada.
Solo respirar.
Solo estar acá.
Y ahora.
Lleva la atención a la frente.
Y notá como la frente se afloja, Se suelta.
Pesa un poquito más.
La frente suelta.
Las cejas sueltas.
Los párpados, tan pesados que ya no querés abrirlos.
Y si por curiosidad intentas abrirlo, no podés.
Pesan más, se cierran solos.
La mandíbula está floja.
La lengua está descansando en el piso de la boca.
El cuello, suelto.
Los hombros se están cayendo.
Un poquito más abajo.
Un poquito más pesados.
Los brazos, más pesados, como si alguien te los hubiera apoyado sobre la cama y ya no fueron tuyos.
Las manos, sueltas.
Los dedos, flojos.
El pecho respira solo.
El abdomen sube y baja sin esfuerzo.
La espalda descansa apoyada, recta, entregada. El colchón.
Las caderas, pesadas.
Los muslos, sueltos.
Las rodillas, tranquilas, descansan.
Las pantorrillas, flojas, suaves.
Los tobillos, sueltos, Relaj.
Los pies descansan, pesados.
Todo el cuerpo descansa pesado.
Todo el cuerpo suelto.
Todo el cuerpo se encuentra relajado.
Ahora, en tu imaginación va a aparecer una escalera.
Una escalera suave, de madera clara.
Con una luz cálida que la ilumina desde abajo.
Arriba, donde estás vos ahora, todavía hay algo de día.
Abajo, después de 10 escalones, te espera un sueño profundo.
No hay apuro.
Cada escalón te lleva más abajo, más tranquilo, más pesado, más lejos del ruido.
Diez.
Primer escalón y ya notas el cuerpo un poco más pesado.
9.
Otro paso, la cabeza se afloja un poco más.
8.
Más adentro, más suelto.
7.
Cada número te lleva más abajo.
[00:18:29] Speaker C: 6.
[00:18:30] Speaker A: Ya casi no importa nada de lo que pasó hoy.
5. Estás en la mitad, ya no sabes si estás escuchando con atención o si te estás dejando llevar.
Y no hace falta saberlo.
Cuatro.
No hace falta escuchar cada palabra, las palabras entran y salen solas.
3. Más profundo, más lejos.
2.
Casi abajo.
1.
Ya es de noche.
Y acá abajo pasa algo raro.
No tenés que entender lo que te voy a decir.
De hecho va a ser mejor si no lo entiendes.
Porque la parte tuya que entiende ya hizo demasiado hoy.
Esa parte ya se puede ir a dormir.
No hace falta escuchar lo que escuchás.
No hace falta saber lo que sabes.
Lo que sabes que sabes ya no importa.
Sólo importa lo que no sabes que ya sabes.
Y lo que no sabes que ya sabes es que ya estás durmiendo o a punto de estarlo, o volviendo a estarlo.
No importa el orden.
Porque el momento exacto en que uno se duerme no se recuerda.
Nadie lo recuerda.
Nadie se acuerda del segundo justo en el que se quedó dormido anoche, ni antes de anoche, ni nunca.
Entonces quizás ya pasó, quizás está pasando ahora, quizás falta un poquito y no hay manera de saberlo.
Y fíjate algo, si estuvieras despierto del todo, no podrías seguirme.
Si estuvieras dormido del todo, tampoco.
Entonces ya estás en el medio, ya entraste al sueño y en el medio las cosas pasan solas.
La respiración pasa sola, el cuerpo pesa, solo el sueño viene. Solo vos no se nada.
El sueño siempre te pasó a vos, nunca lo hiciste vos.
Entonces ahora tampoco hay nada que hacer, solo dejar que pase.
Escuchando mi voz o sin escucharla, atendiendo o sin atender, acordándote de esta frase o sin acordarte.
[00:22:26] Speaker C: Todo
[00:22:28] Speaker A: se iba al mismo lugar.
Cada palabra que escuchás te lleva más adentro, Cada respiración más profundo, Cada sonido que entra por el oído más suelto.
Incluso esta palabra, incluso la próxima, incluso las que ya pasaron que ni te acordás, todas te llevan al mismo lugar.
No hace falta seguir escuchando con atención.
Si querés dormirte antes de que termine, podés hacerlo.
No tenés que llegar al final.
El final es dormir.
El sueño viene solo.
Ya está viniendo, Ya llegó, ya está acá.
Mientras dormís, el cuerpo trabaja, repara, ordena, limpia.
Cada ciclo de sueño va a ajustar algo adentro tuyo.
El cerebro va a guardar lo que sirve y va a soltar lo que no.
Sin que hagas nada, solo durmiendo.
Mañana te vas a despertar con otra cabeza, más clara, más liviana, con otra disposición para lo que tenga por adelante, con otra energía.
Las cosas que hoy te preocupaban, mañana las vas a ver distinto.
Siempre se ve distinto después de dormir bien.
Las tareas que tenés mañana las vas a hacer con más facilidad, con menos peso, con mejor humor.
Y si en algún momento de la noche te despertás, vas a poder volverte a dormir con facilidad.
No tenés que pensarlo.
Tu cuerpo sabe cómo.
Y ahora no hay nada más que hacer.
Solo dormir.
El tiempo empieza a estirarse.
Cada segundo se hace más largo, Cada respiración más lenta, Cada pausa entre una palabra y la otra más ancha.
No importa si escuchas el final, no importa si no.
Todo está bien.
Dormís con tranquilidad.
Dormís profundamente.
Dormís en paz.
[00:27:59] Speaker C: Dormís
[00:28:02] Speaker A: todo el tiempo que tu cuerpo necesite.
[00:28:15] Speaker C: Dormís.
[00:28:27] Speaker A: Soltás.
[00:28:33] Speaker C: Dormís.
[00:28:42] Speaker A: Pesado.
[00:28:54] Speaker C: Ptolomis.
[00:29:10] Speaker A: Profundo.
Soltás el día.
[00:29:40] Speaker C: Dormís.
[00:29:52] Speaker A: Soltas el cuerpo.
Soltás el día.
[00:30:17] Speaker C: Dormís.
[00:30:22] Speaker A: Soltás la cabeza.
[00:30:35] Speaker C: Dormís.
[00:30:45] Speaker A: Dormís con tranquilidad.
Dormís sin esfuerzo.
[00:31:10] Speaker C: Dormís.
[00:31:22] Speaker A: Soltás.
[00:31:33] Speaker C: Dormís.
[00:31:44] Speaker A: Más profundo.
[00:31:54] Speaker C: Dormís.
[00:32:04] Speaker A: Más pesado.
[00:32:14] Speaker C: Dormís.
[00:32:23] Speaker A: Más lejos.
[00:32:33] Speaker C: Dormís.
[00:32:46] Speaker A: Soltas.
[00:32:57] Speaker C: Dormís.
[00:33:09] Speaker A: Soltaz.
[00:33:25] Speaker C: The remis.
Normis.
[00:34:23] Speaker A: Soltas.
[00:34:44] Speaker C: The remise.
Dormís.
[00:35:36] Speaker A: Soltás.
Dans.
Profundamente y en paz.