La Mirada Ajena · Ep 1 · Audiolibro comentado Marco Aurelio

La Mirada Ajena · Ep 1 · Audiolibro comentado Marco Aurelio
Salud Mental✨ con Alan Disavia
La Mirada Ajena · Ep 1 · Audiolibro comentado Marco Aurelio

May 20 2026 | 00:25:50

/
Episode May 20, 2026 00:25:50

Show Notes

Hace mil ochocientos años, Marco Aurelio, último emperador de la edad de oro de Roma, se sentaba de noche en su tienda de campaña a escribirse notas a sí mismo. Esas notas hoy se conocen como Meditaciones.

En esta serie las leo despacio, y las cruzo con lo que la psiquiatría, la psicología y la neurociencia descubrieron en los últimos cien años sobre las mismas cosas que él miraba.

En este primer episodio, cinco anotaciones suyas sobre la mirada ajena.

Para citas y consultas www.alandisavia.com

View Full Transcript

Episode Transcript

[00:00:02] Mi nombre es Alan Di Savia, soy médico psiquiatra y psicoterapeuta y estás escuchando Salud Mental. [00:00:26] Le mandaste un mensaje a alguien hace dos horas, te dejó en visto y vos, mientras seguís haciendo lo que tenés que hacer, no estás del todo ahí. [00:00:37] Estás un poco en ese visto que te clavaron, o subiste algo a instagram y cada 10 minutos abrís el teléfono a ver cuántos lo vieron, cuánto lo marcaron, qué dijeron, o alguien te dijo algo en el trabajo hace una semana y todavía te vas a la cama con esa frase dando vueltas. [00:01:00] Eso que estás haciendo, vivir un poco. Para La mirada del otro es viejo, tiene miles de años. [00:01:11] Hace 1800 años, un emperador romano se sentaba de noche a tratar de entenderlo. [00:01:20] Se llamaba Marco Aurelio. [00:01:22] Anotaba estas cosas para sí mismo en un cuaderno que hoy se llama Meditaciones. [00:01:29] Marco Aurelio fue el último emperador de la edad de oro de Roma. [00:01:34] Después de él, el imperio empezó su caída lenta. [00:01:40] Era una de las personas más miradas de su época, y aún así, de noche, en su tienda de campaña, se sentaba a escribirse a sí mismo notas sobre cómo manejar lo que los otros pensaban de él. [00:01:57] Hoy vamos a leer cinco anotaciones suyas sobre el tema, una por una, despacio, y en cada una vamos a cruzar lo que él intuía con lo que la psicología y la neurociencia descubrieron en los últimos 100 años sobre lo mismo. [00:02:16] Empezamos. [00:02:18] Primero, libro 12, anotación 4. [00:02:23] Es extraño que cada uno se ame a sí mismo más que a todos los demás, y que sin embargo dé más importancia a la opinión que los otros tienen de él que a la suya propia. [00:02:38] Si un dios o un maestro sabio se le apareciera y le ordenara no pensar nada que no pronunciara al mismo tiempo en voz alta, no aguantaría un solo día. [00:02:52] Tanto respetamos lo que los demás piensan de nosotros y tan poco lo que pensamos por nuestra cuenta. [00:03:03] Mirá lo que dice Marco Aurelio acá. [00:03:06] A ver. [00:03:07] Vos pasás todo el día con vos, te conocés desde adentro, sabés cómo te sentís de verdad, y sin embargo, muchas veces cuando alguien afuera dice algo, te pesa más eso que lo que vos sabés de vos mismo. [00:03:23] Es raro si lo pensás. [00:03:25] Es como si la voz que más sabe de tu vida valiera menos que un comentario de cualquier persona en redes sociales. [00:03:34] Eso pasa cuando algo en el camino te enseñó a desconfiar de lo propio, a buscar afuera la señal de que estás bien. [00:03:45] Marco Aurelio no tenía explicación de por qué nos pasa esto. [00:03:49] Vamos a ir viendo anotación por anotación qué fue encontrando la ciencia sobre lo que él miraba intuitivamente hace 1800 años. [00:04:00] Y te vas a dar cuenta por qué mantuvo a Roma en la edad de oro. [00:04:05] La cabeza que tenía. [00:04:09] Segundo pasaje, libro 6, anotación 51. [00:04:16] El ambicioso pone su propio bien en la actividad de los demás. [00:04:23] El que ama el placer pone su propio bien en su propia sensación. [00:04:31] El que tiene juicio recto pone su propio bien en la propia acción. [00:04:40] Mire estas tres su propio bien. [00:04:46] Cuando alguien depende fuerte de la aprobación de otros, está poniendo su propio bien en manos ajenas. [00:04:55] Es decir, le está dando un poder a otro. [00:05:00] Un poder en lo que el otro diga, en lo que el otro haga, en lo que el otro piense de uno. [00:05:07] Y eso tiene un costo grande. [00:05:10] Hay un experimento clásico en la psicología. [00:05:13] Lo hizo Skinner hace 70 años con palomas. [00:05:18] Skinner ponía palomas en una caja. [00:05:21] Cada vez que la paloma apretaba una palanca, le caía un granito de maíz. [00:05:27] ¿El resultado? La paloma aprendía a apretar la palanca cuando tenía hambre y después dejaba de apretarla. Lógico. [00:05:37] Pero después cambió el experimento. [00:05:40] Hizo que la comida no cayera. Todas las veces que apretaba la palanca caía. A veces sí, a veces no. Sin un patrón claro. [00:05:49] A veces apretaba 10 veces y nada. A veces la primera vez que apretaba la palanca caía, a veces no. [00:05:57] Y pasó algo distinto. [00:05:59] La paloma empezó a apretar la palanca todo el tiempo, compulsivamente, sin hambre, aunque pasaran horas sin comida. [00:06:08] A eso le pusieron un refuerzo intermitente. [00:06:13] Y resulta que es uno de los mecanismos más adictivos que existen. [00:06:17] Es lo que tienen las máquinas tragamonedas. [00:06:20] En una máquina tragamoneda podés ver un tipo pegado todo el día apretando el botón. [00:06:26] La persona no sabe cuándo va a ganar, entonces aprieta esperando en algún momento ganar el premio. [00:06:33] Y se queda pegada. [00:06:35] Distinto pasa con una máquina expendedora de comida. [00:06:39] ¿Alguna vez viste a alguien pegado a una máquina expendedora de comida? [00:06:43] No. Igual que la paloma, Si la persona no tiene hambre, no va a poner una moneda ahí, porque sabe que si la pone, cae la comida. [00:06:52] Tiene una certeza. [00:06:54] El refuerzo intermitente se alimenta de la incertidumbre. [00:06:59] LA MÁQUINA DEL CASINO Por ejemplo, al no saber cuándo ganará. El refuerzo intermitente hace que la persona sea adicta. [00:07:07] Por eso lo tienen las apuestas. [00:07:09] Y es casi punto por punto lo que tienen las redes sociales. [00:07:16] Míralo así vos abrís Instagram. [00:07:19] A veces hay un like nuevo, a veces no. [00:07:23] A veces alguien te manda algo lindo, a veces no. [00:07:27] A veces aparece un video que te marca, a veces nada. [00:07:31] No sabés qué va a pasar y por eso volvés y volvés y volvés. [00:07:38] Ese es el refuerzo intermitente. [00:07:41] Lo que estás haciendo, sin saberlo, es apretar la palanca. [00:07:47] Marco Aurelio describía esto mismo. En otras palabras, poner el propio bien en la actividad ajena es entregarle una palanca a alguien que la activa. A veces sí y a veces no. [00:08:01] Mientras tanto, seguís apretando sin parar, esperando que aparezca el premio. [00:08:13] Quiero hacerte una aclaración importante. [00:08:16] Necesitar reconocimiento es humano. [00:08:21] Querer pertenecer, querer ser valorado en el trabajo, querer ser querido por la familia, por tus amigos, todo eso es sano. [00:08:32] El problema aparece cuando todo tu bienestar queda colgado o depende de esa palanca. [00:08:42] Cuando un comentario en una red social, una mirada rara del jefe, un silencio de alguien que importa, te define el día entero. [00:08:52] Cuando eso te marca la cancha, ahí algo se corrió de lugar. [00:08:59] III Libro 4, Anotación 19 El que se afana por la fama póstuma. [00:09:09] No piensen que cada uno de los que se acuerdan de él va a morir muy pronto. [00:09:15] Y luego morirán los que sucedan, aquellos. [00:09:18] Hasta que la memoria, al pasar de unos a otros, se vaya encendiendo y apagándose hasta extinguirse. [00:09:28] Pero supongamos que los que te recuerdan fueran inmortales y. Y que tu fama también lo fuera. [00:09:36] ¿Eso de qué te serviría a vos? [00:09:39] No digo después de muerto, digo incluso en ¿De qué te sirve la alabanza salvo para acomodar mejor tu vida? [00:09:54] Haz un ejercicio. [00:09:56] Pensá en un famoso del año 1900. [00:10:01] Uno dos. [00:10:03] A casi nadie le sale. [00:10:06] Hace 100 años hubo personas importantísimas, líderes en su ciudad, políticos, famosos en el gremio. [00:10:16] Dedicaron toda la vida a ser reconocidas. [00:10:19] Hoy nadie las recuerda. [00:10:22] Y hay otro experimento famoso que lo hicieron tres investigadores en los años 70, Brickman Code y Shanov Bullman, en el que tomaron un grupo de personas que se habían ganado la lotería, premios grandes, toda la vida cambiada, y midieron todo lo felices que eran. [00:10:41] Al mismo tiempo tomaron otro grupo, que eran personas que habían tenido un accidente grave y habían quedado con secuelas serias. Y midieron cuán felices eran. [00:10:51] Y los compararon con un grupo control, es decir, personas comunes que no habían ganado la lotería, pero que tampoco habían tenido ningún accidente. [00:11:00] Y volvieron a medir a todos un tiempo después. [00:11:04] Resultó los que se habían ganado la lotería eran apenas un poco más felices que el grupo control. [00:11:12] Y los que habían tenido el accidente eran apenas un poco menos felices que el grupo control. [00:11:19] La diferencia era mucho más chica de lo que cualquiera hubiera imaginado. [00:11:23] Esto tiene un adaptación hedónica. [00:11:29] El cerebro se acostumbra a todo. [00:11:31] Neuroplasticidad. Te suena a lo bueno y a lo malo. [00:11:36] Y vuelve despacito a un punto base que tiene para vos. [00:11:42] Llévalo a lo cotidiano. [00:11:44] Te ponen mil corazones en un posteo, te da una alegría. Al rato esa alegría se desinfla. La próxima vez vas a necesitar 2.000 para sentir lo mismo. [00:11:55] Después 3.000, después 5.000. [00:11:59] Lo mismo. Cuando alguien piensa que va a ser feliz cuando se compre su casa, va a ser feliz cuando cambie el auto, va a ser feliz cuando haga ese viaje, cuando dé el paso. [00:12:11] Cree que toda la felicidad va a llegar y se va a quedar cuando eso pase. [00:12:17] Pero adaptación hedónica es una máquina de correr. [00:12:23] Vas corriendo cada vez más rápido para mantenerte en el mismo lugar. [00:12:28] Marco Aurelio no conocía el concepto, pero le había llegado por experiencia. [00:12:34] La fama como pago por una vida dura mucho menos que lo que uno cree desde adentro. El cerebro se acostumbra y pide más. [00:12:45] Y esto nos obliga a hacernos una ¿Cuánto de lo que haces lo haces por vos? [00:12:55] ¿Y cuánto lo haces persiguiendo esa próxima dosis de reconocimiento que el cerebro ya necesita? [00:13:05] Cuarto pasaje, libro 4, anotación 3. [00:13:12] Los hombres se buscan retiros para sí en el campo, en la costa, en las montañas. [00:13:21] Y vos también soles desearlos. [00:13:24] Pero todo eso es muy de gente común, porque podés, en cualquier momento que quieras, retirarte dentro de ti mismo. [00:13:36] En ningún otro lugar puede uno encontrar un retiro más tranquilo y más libre de problemas que en la propia alma. [00:13:47] Especialmente quien tiene adentro cosas tales que basta con mirarlas para encontrar serenidad inmediato. [00:13:56] Por serenidad entiendo orden interior. [00:14:01] Date entonces continuamente ese retiro y renóvate. [00:14:10] Bueno, acá te propone una alternativa. [00:14:13] Dice que frente a una vida muy mirada por afuera, una vida sostenida por adentro. [00:14:19] Acá te quiero aclarar algo importante. [00:14:22] Porque retirarse en uno mismo puede sonar tipo, no sé, a ermitaño, aislamiento, a meterse en una cueva, a cortar con los demás. Pero no es así. [00:14:33] Marco Aurelio habla de otra cosa. [00:14:36] Habla de tener un lugar interior al que volver. [00:14:41] Imagínate un suelo firme adentro tuyo. Un lugar donde podés pararte cuando todo alrededor se mueve. [00:14:50] Y acá la pregunta que nos hacemos es ¿Cómo se construye ese suelo? [00:14:56] Mary Answorth, una psicóloga en los años 70, hizo un experimento que se llamó La situación extraña. [00:15:03] Era muy simple. [00:15:05] Ponía un bebito de un año en una sala con su mamá. [00:15:10] El bebé jugaba tranquilo. [00:15:12] Después una persona desconocida entraba. [00:15:15] La mamá se iba. [00:15:17] Después la mamá volvía. Y observaban qué hacía el bebé en cada momento. [00:15:23] Encontraron tres tipos de respuesta. [00:15:27] Algunos bebés, cuando la mamá se iba, se ponían tristes. [00:15:32] Pero cuando volvía, iban a saludarlas, Se calmaban rápido y volvían a jugar. [00:15:39] A esto le llamaron apego seguro. [00:15:48] Otros bebés evitaban a la mamá cuando volvía. Casi no la miraban. Como si ya no esperara mucho de ella. [00:15:58] A eso le llamaron apego evitativo. [00:16:07] Otros bebés se enojaban con la mamá cuando volvía, pero al mismo tiempo querían contacto. [00:16:14] La buscaban y la rechazaban a la vez. [00:16:17] No podían calmarse. [00:16:20] A eso le llamaron apego ansioso ambivalente. [00:16:28] Lo importante de ese experimento es lo que vino después. [00:16:32] Esos patrones, en gran medida, tienden a mantenerse toda la vida. Y se ven en la edad adulta. Así, el que tiene apego seguro puede acercarse y soltar sin problema. [00:16:46] Busca contacto cuando lo necesita y se calma cuando lo recibe. [00:16:53] El evitativo aprendió a no esperar. [00:16:57] Mantiene distancia, le incomoda la intimidad. [00:17:02] Antes de que lo dejen, se va él. [00:17:07] El ansioso necesita mucho, busca confirmación todo el tiempo. [00:17:13] Le cuesta calmarse. Aunque la otra persona esté ahí. [00:17:16] No puede estar solo. [00:17:21] Los bebés con apego seguro tienden a tener de adultos ese centro interior del que habla Marco Aurelio. [00:17:30] Tienen un suelo firme adentro. [00:17:32] Cuando algo afuera los sacude, pueden volver a sí mismos. Se pueden autorregular. [00:17:39] Los que tuvieron otra historia tienen ese suelo interno menos armado o dañado. [00:17:47] Te quiero hacer una aclaración fundamental acá. [00:17:51] Esto no es una condena ni un destino. [00:17:55] Los científicos también descubrieron que estos patrones se pueden modificar con buenos vínculos. Adultos con psicoterapia basada en evidencia, con tiempo y paciencia. [00:18:09] Pero como te digo una cosa, te digo la otra. Y quiero ser honesto con vos. [00:18:14] Para algunas personas, lo que Marco Aurelio sugiere, eso de retirarse en el propio suelo interior, no está automáticamente disponible. [00:18:26] Es algo que primero hay que construir o reparar. [00:18:31] La hoja de ruta que sugiere Marco Aurelio sigue siendo válida. [00:18:36] Ir armando despacito un adentro al que valga la pena volver. [00:18:44] Y el último pasaje, libro 3, anotación 4. [00:18:51] No malgastes el resto de tu vida en pensamientos sobre otros, salvo cuando tus pensamientos estén dirigidos al bien común. [00:19:01] Porque te perdés de hacer cualquier otra cosa. Si te quedas imaginando que hace tal persona, por qué lo hace, qué dice, qué piensa, qué trama. [00:19:13] Todo eso te aleja de tu propio centro. [00:19:17] Acostúmbrate a pensar solo aquello que si alguien te preguntara de repente ¿En qué pensás ahora? Podrías responder sinceramente, sin filtro en esto. [00:19:36] Y hay un descubrimiento de la neurociencia que conecta directo con esto que dijo Marcus Reichel. Es un neurocientífico que estaba estudiando qué partes del cerebro se activan al hacer distintas tareas. [00:19:49] Ponía a personas en una máquina de resonancia magnética y les pedía que hicieran cosas por leer, calcular, mirar imágenes. [00:20:00] Y después miraba qué se prendía adentro de la cabeza mientras lo hacían. [00:20:04] Y notó algo entre tarea y tarea. Cuando la persona estaba simplemente acostada esperando. [00:20:11] Había una red entera del cerebro que se prendía. [00:20:16] Una red que se activaba precisamente cuando la persona no hacía nada en particular. [00:20:22] Se preguntó qué hacía esa red. [00:20:25] Lo que vio fue. [00:20:27] Cuando no estás concentrado en algo, esa red se va sola a otros lugares. [00:20:34] Sobre todo a pensar en otras personas, en vos mismo, en el pasado, en el futuro o en todos lados. [00:20:45] A repasar lo que pasó, a imaginar lo que va a pasar, a preguntarse qué piensa tal persona de vos. [00:20:54] Le pusieron red neuronal por defecto. [00:20:58] La Default Mode Network. [00:21:01] Es la red de la cabeza que vuelve sola. [00:21:05] Y resulta que cuando esa red trabaja más de lo que debería, queda asociada con la rumia, con la depresión, con la ansiedad. [00:21:18] Pero ojo, esa red tiene funciones muy soñar despierto, planificar, recordar, pensar en tus vínculos. Todo eso pasa ahí. Es en parte, es parte de cómo somos. [00:21:33] El problema aparece cuando esa red a veces se vuelve dominante. [00:21:38] Cuando todo el tiempo estás en lo que tal persona piensa de vos, o repasando una conversación que ya pasó una y otra vez, o imaginando una que nunca va a pasar. [00:21:51] Marco Aurelio no sabía nada de neurociencia, pero estaba mirando exactamente esto cuando escribió No malgastes el resto de tu vida en pensamientos sobre otros. [00:22:04] Acá conviene que marquemos algo. [00:22:07] Prohibirte pensar en los demás no funciona. [00:22:12] La cabeza vuelve sola, la red neuronal por defecto vuelve sola. Sobre todo cuando hay vínculos que te importan, o conflictos sin resolver, o personas que te duelen. [00:22:26] ¿Entonces, qué podés hacer cuando te notes perdido, imaginando qué piensa tal persona de vos, o repasando lo que dijo aquel y por qué? ¿Hacete una esto que estoy pensando ahora es lo que quiero estar pensando? [00:22:47] Si la respuesta es sí, perfecto, seguí. [00:22:52] Si la respuesta es no, podés volver a lo que tenés adelante, a tu propia tarea, a lo que estabas haciendo. [00:23:02] Pero ojo, no siempre se logra. [00:23:08] Y está bien, es un entrenamiento. [00:23:13] Esto lo entrenas con la meditación. [00:23:16] ¿Por qué insisto tanto con la meditación en este podcast? [00:23:22] La meditación no es estar con la mente en blanco todo el rato, es entrenar, dirigir la atención a un anka, la respiración, una planta, un sonido. [00:23:40] Y ese dirigir, con la práctica de la meditación, haciéndolo todos los días un poco se fortalece como un músculo. [00:23:51] Entonces, cuando tu cabeza está pensando en el pasado o en el futuro, vos podés dirigir mejor tu atención al presente. [00:24:01] Ese es el verdadero valor de la meditación. [00:24:08] Y cada vez que volvés al presente, esa red por defecto se calma un poco y le devolvés a tu vida un poco de tiempo que la mirada ajena se estaba llevando. [00:24:23] Bueno, hasta acá los cinco pasajes. [00:24:28] ¿Qué te parecieron? [00:24:31] Marco Aurelio no te pide ser indiferente a los demás. [00:24:36] Tampoco te pide que dejes de necesitar reconocimiento. [00:24:40] Aceptémoslo, eso es humano y es sano. [00:24:46] Lo que te sugiere es algo más fino, tener un centro propio, un lugar adentro tuyo donde la mirada ajena entre pero no decida nada, donde el reconocimiento sume pero no te defina. [00:25:06] Cuidar ese centro lleva tiempo, es un trabajo de toda la vida. [00:25:15] Pero cada paso que das ahí adentro te hace un poco menos dependiente de un público que nunca va a estar del todo de acuerdo con vos y un poco más capaz de vivir tu vida. [00:25:33] Espero que aproveches esto en beneficio de tu salud mental. [00:25:39] Estamos conectados y unidos, unidos de corazón. Un beso grande.

Other Episodes