Episode Transcript
[00:00:02] Mi nombre es Alan Dizavia, soy médico, psiquiatra y psicoterapeuta y estás escuchando Salud Mental.
[00:00:24] La sensibilidad al rechazo es una respuesta emocional intensa, desproporcionada y dolorosa que aparece cuando una persona percibe real o imaginariamente que la están rechazando, criticando, dejando de lado o que están enojados con ella.
[00:00:44] No es un diagnóstico oficial, es decir, no lo vas a encontrarlo así, con esas palabras en el manual diagnóstico, pero sí es un fenómeno clínico bien descripto, muy estudiado y que aparece todo el tiempo en el consultorio.
[00:00:57] En inglés se lo conoce como Rejection Sensitive, Dphoria o RSD, y es algo que muchísimas personas viven sin saber que tiene un nombre.
[00:01:07] Vamos a ver cómo se aplica. En algunas escenas mandaste un mensaje, la otra persona lo ve y no responde en horas.
[00:01:16] Vos empezás a sentir una mezcla de tristeza, vergüenza, bronca, miedo, todo junto, todo al mismo tiempo, y se te arma dentro una idea de que hiciste algo que está mal.
[00:01:31] Tu jefe te manda un mail seco, sin saludos, sin gracias, y se te queda dando vuelta todo el día en la cabeza.
[00:01:40] Lo lees mil veces, le buscás la maldad escondida y te quedás con la sensación de que está enojado con vos o por ejemplo, una amiga no te invita a algo, te enterás por otro lado y aunque racionalmente sabes que todo está bien, el cuerpo se te activa como si te hubieran echado del grupo, o por ejemplo, te hacen una crítica chiquita, casi un detalle, y te quedas pensando en eso todos los días durante una semana.
[00:02:14] Si algo de eso te resulta familiar, hoy vamos a ver el mecanismo de por qué sucede.
[00:02:21] ¿Qué es lo que se siente?
[00:02:23] La sensibilidad al rechazo se siente fuerte y se siente rápido.
[00:02:28] Las personas que la viven describen sensaciones físicas muy una opresión en el pecho, ganas de llorar, calor en la cara, taquicardia, ganas de salir corriendo, ganas de desaparecer.
[00:02:41] Algunos lo describen también como una trompada emocional o también como una caída repentina.
[00:02:47] A nivel emocional, es una mezcla muy particular.
[00:02:50] Hay tristeza como emoción primaria, hay vergüenza, hay miedo y hay enojo.
[00:02:57] Todo eso junto en pocos minutos, en una nube emocional.
[00:03:02] A nivel mental, lo que aparece es una historia, una. Una historia que se siente totalmente cierta, una certeza. ¿No le caí bien? ¿Me va a dejar? ¿Hice algo mal? ¿Soy demasiado? No me quieren.
[00:03:18] Esa historia, esa narrativa interior, la mente la trata como un hecho, no como una hipótesis. Como un hecho.
[00:03:27] Y el cuerpo, que no distingue entre fantasía y realidad cuando estamos distraídos responde como si el rechazo estuviera pasando de verdad.
[00:03:35] Por eso te sale el corazón a mil.
[00:03:38] Por eso se te llenan los ojos de lágrimas. Por eso te dan ganas de salir corriendo de una situación en la que objetivamente no pasó nada.
[00:03:47] No, estás exagerando.
[00:03:49] El cuerpo está respondiendo perfectamente a una amenaza que la mente le presentó como real.
[00:03:57] ¿Y por qué pasa esto?
[00:03:59] Vamos por partes.
[00:04:01] Todos los humanos tenemos un sistema interno que monitorea las relaciones.
[00:04:09] Es un sistema que escanea cómo te miran, cómo te hablan, cuánto tardan en responderte, qué gestos hacen. Todo un lenguaje.
[00:04:52] Es un sistema que se desarrolló en la evolución porque para nosotros, los mamíferos sociales que dependemos de nuestra tribu ser rechazados del grupo de nuestra tribu era literalmente la muerte.
[00:05:06] Si te echaban de tu tribu, no sobrevivías. No había formas de comer, refugiarse ni protegerse. Solo entonces mi cerebro se tomó eso en serio. Muy en serio. Tan en serio que el dolor del rechazo social se procesa en zonas del cerebro muy parecidas al dolor físico.
[00:05:25] El rechazo, literalmente, duele.
[00:05:30] Esto le pasa a todo el mundo. No es una patología tener este sistema. Lo que pasa es que algunas personas a este sistema la tienen más sensible, más rápido, más reactivo.
[00:05:42] Está tocado por alguna fibra del pasado.
[00:05:46] ¿Cómo puede ser que algunas personas lo tengan más sensible que otras? Bueno, hay varias razones y para mí suele ser una combinación.
[00:05:55] La primera razón es el temperamento.
[00:05:59] Hay algunas personas que nacen con un sistema nervioso mucho más sensible, como las personas altamente sensibles.
[00:06:06] Y esas personas perciben más, sienten más, se afectan más por los estímulos del ambiente.
[00:06:13] Eso no es un defecto, es una característica. Ya lo hablé en muchos episodios.
[00:06:19] La segunda razón es la historia personal.
[00:06:22] Si en tu infancia tuviste padres impredecibles, fríos, críticos, ausentes, con un humor cambiante, tu sistema aprendió a estar atento todo el tiempo.
[00:06:34] Aprendió a leer microexpresiones, a anticipar cambios de humor, a registrar señales mínimas.
[00:06:41] Eran una forma de cuidarte. Si sabías cómo estaba el otro, sabías lo que venía y nada te sorprendía, te podías preparar para eso.
[00:06:51] Ese aprendizaje, gracias a la neuroplasticidad que en su momento te protegió. Después no se apaga solo.
[00:07:00] El cerebro si funcionó, ahora va a funcionar siempre. Esto lo dejamos y te lo llevas para la vida adulta.
[00:07:08] Y ahora, con 40 años, seguí leyendo las micro expresiones de tu pareja, de tu jefe, de tus amigos, como si todavía hiciera falta.
[00:07:18] Y cuando captas esa señal mínima, el sistema se prende.
[00:07:24] La tercera razón tiene que ver con más cuadros específicos. Es decir, la sensibilidad al rechazo aparece muy fuerte en personas con TDAH, en personas con trastorno de ansiedad, en cuadros depresivos, en trastorno de la personalidad, en personas con apego ansioso o quizá también desorganizado, en personas con una historia de bullying complejo en la infancia. Aparece también en personas que han sufrido rechazos reales, fuertes, de personas importantes, que fueron repetidos durante el tiempo o muy dolorosos.
[00:07:59] El sistema, después de todo eso, queda en alerta.
[00:08:06] Acá quiero mencionarte algo importante.
[00:08:09] El sistema de detección del rechazo funciona con muy poca información.
[00:08:15] Le alcanza con una mirada, un silencio, un cambio de tono, y a partir de esa señal mínima se arma una historia entera.
[00:08:27] Eso en términos cognitivos se llama un sesgo.
[00:08:31] Un sesgo cognitivo o error de pensamiento.
[00:08:37] Un sesgo cognitivo es un error de procesamiento de la información. Específicamente en este caso sería un sesgo de interpretación.
[00:08:47] El cerebro toma información ambigua y la interpreta hacia el peor escenario posible.
[00:08:54] Vamos a verlo con un mandaste un mensaje, la persona te responde en tres horas.
[00:09:02] Esa información es ambigua.
[00:09:05] Hay muchas razones posibles.
[00:09:08] Está ocupada, está cansada, no vio el mensaje, está trabajando, está manejándose, descargó celular, no tiene ganas de mirar el celular, no tiene ganas de responder, se olvidó. Hay miles de razones.
[00:09:22] El cerebro, frente a esa información ambigua, podría elegir muchas explicaciones.
[00:09:28] Pero si tenés sensibilidad al rechazo, el cerebro elige siempre la peor.
[00:09:33] ¿Está enojado conmigo, le caí mal, se enojó por lo que le dije, me va a dejar de hablar?
[00:09:41] Y como esa explicación se siente verdadera, el cuerpo responde a esa explicación, no al hecho real, que es simplemente que alguien que no te respondió un mensaje en tres horas.
[00:09:52] El problema entonces no es lo que pasó, el problema es la interpretación.
[00:09:59] La interpretación se da automáticamente en milésimas de segundo sin que vos puedas pararla.
[00:10:07] Cuando una persona vive con sensibilidad al rechazo, suele intentar resolverlo por su cuenta y suele usar estrategias que parecen lógicas, pero que no funcionan.
[00:10:19] La primera estrategia es decirse que no le importe. No te la creas, no le des bola, sos exagerado.
[00:10:26] Esto en lugar de calmar, suma una capa más al sufrimiento.
[00:10:30] Porque ahora no solo te duele por lo que pasó, también te juzgás porque estás sintiendo lo que sentís. Te auto invalidás y eso enrosca más el sistema.
[00:10:42] La segunda estrategia es alejarse antes de que te alejen. La vieja conocida me voy yo antes. Cortar primero, endurecerse, hacerse el que no le importa.
[00:10:53] Esto protege a corto plazo, pero a la larga te aísla, te deja solo.
[00:11:00] Y el aislamiento le confirma al sistema que el mundo es peligroso. Entonces el radar se vuelve todavía más sensible y perjudicial.
[00:11:14] La tercera estrategia es buscar asegurarse de manera constante.
[00:11:19] Preguntar todo el tiempo.
[00:11:21] ¿Está todo bien? ¿Está bien conmigo? ¿Estás enojado? ¿Vamos bien? ¿No? ¿Pasó algo?
[00:11:29] Esto calma por un rato, pero el sistema en vez de aprender a tolerar la incertidumbre, se acostumbra a depender de asegurarse. Y la próxima señal mínima vuelve a prender la alarma.
[00:11:41] Además, nunca es bien recibido desde el otro lado que una persona esté todo el tiempo preguntando. ¿Está todo bien? ¿Estás enojado? ¿Te pasó algo?
[00:11:50] Eso también horada la relación con esa persona.
[00:11:55] La cuarta estrategia es complacer, no molestar, no pedir. Anticiparse a lo que otro quiere decir siempre que sí.
[00:12:05] Esto baja el riesgo de rechazo, pero a costa de borrarte como persona.
[00:12:09] Y con el tiempo genera resentimiento, agotamiento y muchas veces depresión.
[00:12:18] Ninguna de estas estrategias es estúpida. Todas tienen una lógica.
[00:12:23] Todas en algún momento fueron una forma de protegerte.
[00:12:27] El problema es que ya no sirven.
[00:12:31] Vamos a ver algunos pasos concretos. A ver, no son la solución completa, pero por lo menos un punto de partida o una hoja de ruta para cómo trabajar esto.
[00:12:41] Primero, ponerle un nombre.
[00:12:43] Cuando el sistema se prende, registrarlo y decirte algo.
[00:12:47] Esto que estoy sintiendo, sensibilidad, rechazo, nombrarlo sólo. Eso te saca de la fusión con la emoción y te pone un poquito más afuera. Con un pie afuera miras distinto la cosa. La distancia mínima ya ayuda, no te comes la película entera.
[00:13:05] Segundo, separar el hecho y la interpretación. Como digo siempre, podés pensar lo que quieras, pero no como si fueran hechos.
[00:13:14] El hecho fue que no te respondió mensaje, la interpretación fue que está enojado con vos.
[00:13:20] Distinguir esas dos cosas, anotarlas verlas separadas en una hoja o en el bloc de notas del celular.
[00:13:28] El cerebro las mezcla automáticamente.
[00:13:32] Así que vos tenés que separarlas a propósito.
[00:13:35] Se necesita trabajo, acordate. Podés pensar lo que quieras, pero no como si fueran hechos.
[00:13:43] Tercero. Regular el cuerpo antes que pensar. Si el sistema ya está prendido fuego, no hay pensamiento racional que sirva.
[00:13:52] Cuando manda la emoción, la razón está desactivada.
[00:13:56] Hay que bajar primero esa activación.
[00:13:59] Una respiración lenta, agua fría en la cara, salir a caminar, mover el cuerpo después. Pensar antes de eso, no en el episodio Cómo manejar emociones extremas está bien desarrollado.
[00:14:14] Cuarto. Esperar antes de actuar. El impulso del surfista ¿Te suena? Cuando el sistema está activado, no es momento de mandar mensajes, ni de cortar relaciones, ni de tomar decisiones importantes.
[00:14:27] Esperar una hora, dos horas, un día.
[00:14:32] La interpretación catastrófica suele bajar sola con el tiempo.
[00:14:36] Si después de unas horas seguís pensando lo mismo, con la misma intensidad, ahí si puedes actuar.
[00:14:42] Pero no es recomendable en el momento.
[00:14:47] Quinto.
[00:14:48] Y ir hacia la raíz. De acá quiero frenar y ser honesto con vos.
[00:14:54] Los pasos anteriores ayudan a manejar la crisis del momento.
[00:14:58] Pero la raíz, el núcleo psíquico, lo que hace que tu sistema sea tan sensible, no se resuelve con técnicas.
[00:15:08] Se resuelve con un trabajo más profundo.
[00:15:11] Mirar de dónde viene esa hipersensibilidad, qué historias tiene, qué heridas la sostienen, qué patrones se repiten en tus vínculos.
[00:15:22] Eso, ese trabajo no se hace solo.
[00:15:26] Se hace en terapia, con un profesional que conozca tu tipo de funcionamiento.
[00:15:32] Es un trabajo que llega a tiempo.
[00:15:35] Pero es para mí, el trabajo que vale la pena hacer. Porque cambia la raíz, no solo los síntomas.
[00:15:42] Los síntomas son la materialización de un desequilibrio.
[00:15:48] Bueno, la sensibilidad al rechazo no es debilidad y no es exageración.
[00:15:54] Es la respuesta de un sistema nervioso que en algún momento aprendió a estar muy atento por algo, por una razón válida, por experiencias reales.
[00:16:05] El problema no es la sensibilidad.
[00:16:08] Para mí, la sensibilidad compensada es una de las cualidades más valiosas que puede tener una persona.
[00:16:15] Te hace ver cosas que otros no ven.
[00:16:18] El problema es cuando esa sensibilidad no tiene sostén.
[00:16:23] Está sin red, sin un marco, sin alguien que te ayude a entender qué hacer con todo eso que sentís.
[00:16:31] Si esto que dije hoy te resonó, si te identificaste con varias cosas, si te diste cuenta que esto te está afectando las relaciones, el trabajo, el descanso, la forma en la que te vinculas. Hay un trabajo posible y vale la pena hacerlo.
[00:16:49] Bueno, muchas gracias por estar conmigo hoy estamos conectados y unidos, unidos de corazón. Un beso grande.