Meditación para Empezar el Día · 5

Meditación para Empezar el Día · 5
Salud Mental✨ con Alan Disavia
Meditación para Empezar el Día · 5

Feb 25 2026 | 00:20:00

/
Episode February 25, 2026 00:20:00

Show Notes

Una conversación profunda con vos mismo. Le decís lo que necesitabas escuchar y recuperás una parte esencial de vos. 

Para citas y consultas: www.alandisavia.com

View Full Transcript

Episode Transcript

[00:00:02] Speaker A: Mi nombre es Alan Dizavia. Soy médico, psiquiatra y psicoterapeuta. Y estás escuchando Salud Mental. [00:00:27] Speaker B: Buen día. Quizás ya abriste los ojos, o tal vez todavía están cerrados. Ahora vamos a hacer una meditación para empezar el día. Para empezar con calma y claridad. Podés hacerla mientras aún seguís en tu cama. Permitite estar en este momento, sin apuro, solo acá y ahora. Y con suavidad cerrá los ojos. Poné una mano en tu abdomen, encima del ombligo. Al tomar aire por la nariz, eleva tu vientre como si llenaras de aire la panza. Al exhalar, el vientre desciende, liberando todo el aire. Esta es la respiración diafragmática. Es la forma más natural y eficiente de respirar. De nuevo, toma aire por la nariz y eleva el vientre como si el aire llenara tu panza. Al exhalar, tu vientre desciende sintiendo cómo se relaja todo tu abdomen. Deja que ese movimiento lento, natural y profundo te vaya despertando. [00:02:52] Speaker A: Y ahora pone de una mano en el pecho, en el lugar que quieras. [00:02:59] Speaker B: Sentí tu mano ahí. [00:03:08] Speaker A: Y ahora imagina que caminas por un pasillo tranquilo. [00:03:20] Speaker B: Parece antiguo. [00:03:31] Speaker A: La luz es suave, El piso se siente tibio. Es verano. Hay mucho silencio. Al final hay una puerta chiquita. Caminas y te acercas despacio. Abrís la puerta y ahí está vos, con cinco años de edad. Observa su cara, La expresión que tiene, la postura. No te apures. Acércate a su altura y hablale bajito. Hola. No me conoces, o sí, pero de otra forma. Soy voz de grande. Vine a verte. Vine porque te debo una charla y porque hay cosas que necesito decirte para vos y para mí también. Te miro y me dan ganas de abrazarte, pero voy despacio. Te quiero contar algunas cosas que te van a servir para prepararte para lo que viene. Primero, te veo. Te veo de verdad. No estás exagerando, no estás siendo dramático. No sos débil. Sos chiquito y estás haciendo lo que podés. ¿Te digo algo? No va a ser imposible. Y no va a ser siempre lindo tampoco. Por momentos se va a complicar la situación con tu familia, con tus amigos, con tu crecimiento. Vas a sentir cosas que no vas a saber explicar. Y a veces nadie te va a preguntar cómo estás, cómo te sentís, pero en serio. Y eso te va a doler. Y ahí vas a aprender lo que es que algo te duela. Vas a estar con muchas personas amorosas e increíbles. Personas que te van a mirar con amor, que te van a cuidar, que te van a hacer reír. Algunas van a seguir y otras no. Y eso está bien. Y cuando algunas nos sigan, vos vas a pensar que hiciste algo malo. Entonces mirá, vení, escuchame bien. No siempre que alguien se va es por vos. A veces la gente se va porque. Porque quiere, porque puede, porque elige caminos diferentes. Y cada uno valora cosas diferentes. Y eso está. También. Van a aparecer personas nuevas. Y vas a tener que aprender esto. Porque al principio vas a confiar rápido, tenés apertura. Y si, alguna vez te van a traicionar. Y vas a aprender lo que es el significado de la traición. No como en las películas. Es algo más silencioso, te cuento, es más confuso. Vas a dar algo de manera honesta y sincera y alguien no lo va a cuidar. Cuando pase, no quiero que te cierres del todo. Quiero que sigas confiando, pero con los ojos abiertos. Quiero que sigas queriendo sin ceder a tus metas valiosas. Quiero que sigas siendo bueno y que sostengas tus valores. Vas a querer mucho a algunas personas y un día ya no van a estar. Algunas se van a ir lejos, otras se van a alejar, algunas se van para siempre. Y ahí vas a aprender lo que es extrañar. Y vas a sentir ese hueco en el pecho como si faltara aire. Y vas a pensar no puedo con esto. Pero si podés. No porque seas de fierro, sino porque vas a aprender a atravesar, a levantarte y a seguir. Por momentos te vas a sentir solo. Incluso estando acompañado. Te vas a reír por fuera y por dentro vas a sentir otra cosa. No te asustes. Eso no significa que estés mal. Significa que tenés profundidad, que estás cuidando tus emociones y que falta alguien afuera que te entienda de verdad. ¿Y más adelante aparecen? ¿No era tu trabajo sostener a los grandes? ¿No era tu trabajo entender todo tan joven? ¿No era tu trabajo aguantar en silencio? Eras chico vos. Tenías que jugar, tenías que ensuciarte las manos, tenías que dormir tranquilo. En algún momento vas a aprender y sentir culpa. Escúchame, las emociones también se pueden equivocar. No fue siempre tu culpa. Vas a querer portarte perfecto para que te quieran. Vas a pensar si hago todo bien, nadie me va a dejar. Pero no, no. Tienes que ganarte el amor. Y cuando te duela, vas a tener que aprender a pedir ayuda. Aunque te dé vergüenza, pedí ayuda. Aunque sientas que molestas, pedí ayuda. Y si no aparece en ese momento que estoy yo, yo vuelvo a vos. Siempre vuelvo. Eso también vas a tener que aprenderlo. Va a haber días donde te vas a enojar, te vas a volver eficiente, te vas a volver correcto, te vas a volver fuerte por las dudas. Y eso te va a servir un rato. Pero no te quedes ahí toda la vida. Porque en el fondo hay ternura. Y esa ternura es un tesoro. No la mates. Para sobrevivir, aprende a cuidarla. Vas a tener que aprender a mostrarte vulnerable. Después va a haber momentos en donde vas a sentir que estás atrás de un vidrio, viendo la vida pasar, Siendo imperceptible. Vas a estar en una mesa, sentado, y por dentro vas a sentirte lejos y te vas a preguntar ¿Qué me pasa? Lo que pasa es que estás tratando de no sentir tanto, porque sentir tanto asusta. Y sin embargo, esa capacidad de sentir es tu virtud. Más adelante la vas a recuperar y la vas a utilizar a tu favor. Yo me encargo ahora. Yo estoy acá, no te dejo atrás. Te prometo que siempre voy a confiar en vos, en tu corazón, y escucharte y cuidarte y protegerte primero, antes que nadie. Y si un día me olvido de esto, quiero que me lo recuerdes primero, antes que nadie. Y perdón. Perdón por no haberte defendido más. Prometo que voy a seguir haciéndolo de acá en adelante. Por favor, perdóname. Gracias. Estoy orgulloso de vos. [00:15:38] Speaker B: Chau. [00:15:40] Speaker A: Nos vemos pronto. Respira conmigo. Inhalá. Exhala. Vuelve a poner tu mano en el pecho. Imagina que lo abrazas o que lo sentás al lado tuyo, cerca. Mueve la punta de los pies. Sentí la espalda apoyada. Escucha el sonido del ambiente que te rodea. Y cuando lo sientas, [00:16:59] Speaker B: abrí los ojos [00:17:04] Speaker A: y quédate un ratito en silencio. Gracias.

Other Episodes